Windows en el Mac con una máquina virtual: Parallels, UTM o VMware, cuál elegir
Qué necesitas para ejecutar Windows en un Mac con chip Apple, cómo se comparan Parallels, UTM y VMware Fusion, qué rendimiento esperar y por qué el espacio en disco es el primer problema.
Hay programas que solo existen en Windows y, en un Mac, la solución es una máquina virtual: un Windows que corre dentro de una ventana. Con un chip Apple ya no se trata de arrancar otro sistema, sino de ejecutar una versión de Windows para procesadores ARM. Vamos por partes.
Lo primero: el espacio en disco
Una instalación de Windows ocupa varias decenas de gigas, y las aplicaciones y el archivo de intercambio crecen con el uso. Antes de empezar, comprueba cuánto espacio libre tienes. Si el Mac tiene poco almacenamiento, un SSD externo rápido es la solución más práctica para guardar la máquina virtual, aunque para que funcione con fluidez conviene que el disco sea rápido. Puedes ver opciones en la guía de SSD externo para el Mac.
Las tres opciones principales
- Parallels Desktop: de pago, con la integración más pulida (portapapeles, carpetas compartidas, ventanas integradas). Es la opción que más usuarios recomiendan para trabajo diario.
- UTM: gratuito y de código abierto, basado en QEMU. Es más técnico y la configuración lleva más pasos, pero cumple sin pagar.
- VMware Fusion: antes de pago, ahora disponible para uso personal; revisa las condiciones de la licencia en la web del fabricante antes de instalarlo.
Qué Windows instalar y la licencia
En un Mac con chip Apple, la instalación recomendada es Windows para ARM. Las aplicaciones de 64 bits para Intel funcionan mediante emulación, con un rendimiento menor. Antes de instalar, revisa la licencia de Windows que vas a usar: la de la versión ARM tiene condiciones propias para máquinas virtuales, y conviene comprobarlas en la web de Microsoft.
Rendimiento y memoria
Cada máquina virtual reserva memoria del Mac. Con 8 GB, Windows y macOS compiten y todo va más lento; con 16 GB ya se trabaja con holgura en la mayoría de casos. Si tu Mac es de 8 GB, valora si la máquina virtual es para uso ocasional o diario.
¿Y si solo necesitas una app?
Antes de instalar Windows entero, mira si existe una versión para Mac o una alternativa. Muchas aplicaciones tienen una versión nativa, y para las de navegador basta con la web. Si lo que buscas es entornos de desarrollo, la guía de cómo montar un Mac para programar cubre lo que realmente necesitas.