Actualizar iPad a iPadOS sin riesgos: copia previa, Ajustes, Mac y betas
Guía para actualizar el iPad a iPadOS de forma segura: copia de seguridad previa, actualización desde Ajustes o por cable con el Mac, qué hacer con iPads antiguos y por qué evitar las betas.
Actualizar el iPad a iPadOS no tiene misterio, pero hacerlo sin copia de seguridad es jugar a la ruleta con tus fotos y documentos. El procedimiento seguro, en cuatro pasos:
- Haz una copia de seguridad (iCloud o Mac) y comprueba que termina sin errores.
- Conecta el iPad a la corriente y a una red Wi-Fi estable.
- Ve a Ajustes → General → Actualización de software y toca «Actualizar ahora».
- Deja que el iPad reinicie solo; no lo apagues a mitad del proceso.
Eso es todo lo imprescindible. El resto del artículo cubre los detalles que marcan la diferencia: cómo actualizar por cable desde el Mac cuando el espacio o el Wi-Fi fallan, qué hacer cuando tu iPad ya no entra en la lista de compatibles y por qué las betas de iPadOS no deben tocar tu iPad principal. Los pasos coinciden con la documentación oficial de Apple para actualizar el iPhone o iPad.
Antes de actualizar: la copia de seguridad no es opcional
Las actualizaciones de iPadOS fallan pocas veces, pero cuando fallan lo hacen en el peor momento: un reinicio en bucle, un error de verificación, un iPad que pide restauración completa. Con copia reciente, todo eso es un contratiempo de media hora. Sin copia, es una pérdida de datos.
Tienes dos vías, y no son excluyentes:
- Copia en iCloud: en Ajustes, toca tu nombre → iCloud → Copia en iCloud → «Crear copia ahora». Se hace por Wi-Fi y queda cifrada en la nube, tal como explica Apple en su guía de copias con iCloud. Ojo: los 5 GB gratuitos no dan para un iPad con fotos; si es tu caso, revisa los planes de iCloud+ antes de que la copia se quede a medias sin avisar.
- Copia en el Mac: conecta el iPad por cable, ábrelo en el Finder, marca «Guardar en este Mac todos los datos del iPad» y pulsa «Guardar copia ahora». Activa el cifrado de la copia local si quieres conservar contraseñas y datos de Salud. Es la vía que detalla la documentación de Apple sobre copias con el Mac, y es la más rápida para iPads de mucha capacidad.
Antes de darle al botón de actualizar, vuelve a la pantalla de copia y confirma la fecha: «última copia: hoy». Cinco segundos que te ahorran un disgusto. Si gestionas también un Mac, la lógica es la misma que seguimos en la guía para actualizar macOS de forma segura: copia primero, actualización después.
Actualizar el iPad desde Ajustes: el método normal
El 95 % de las actualizaciones deberían hacerse así, sin ordenador de por medio:
- Abre Ajustes → General → Actualización de software.
- iPadOS comprueba si hay una versión nueva. Si la hay, verás su número y las novedades; tócalas y léelas, no cuestan nada.
- Toca «Actualizar ahora» (o «Descargar e instalar») e introduce el código si lo pide.
- El iPad descarga, verifica y reinicia. Con batería por encima del 50 % o enchufado, según la versión.
En esa misma pantalla conviene dejar activadas las actualizaciones automáticas para las versiones menores de seguridad, que son las que tapan agujeros ya explotados. Las grandes versiones anuales, en cambio, puedes instalarlas unas semanas después de su salida: la .1 suele corregir los fallos de bautizo. Si la descarga se queja de espacio, iPadOS ofrece liberar apps temporalmente y reinstalarlas después; si ni así llega —o tu Wi-Fi es lento—, toca el método por cable.
Actualizar el iPad con cable desde el Mac
Conectar el iPad al Mac resuelve dos problemas de una vez: la descarga la hace el ordenador (mejor si el Wi-Fi del iPad es inestable) y no exige tanto espacio libre en la tablet.
- Conecta el iPad al Mac con su cable USB-C o Lightning. Si pregunta, autoriza el accesorio.
- Abre el Finder y selecciona el iPad en la barra lateral, bajo «Ubicaciones».
- En la pestaña General, pulsa «Buscar actualizaciones» y luego «Actualizar».
- No desconectes el cable hasta que el iPad reinicie y vuelva a aparecer en el Finder.
Desde macOS Catalina en adelante esta gestión vive en el Finder; iTunes solo existe ya en los Mac muy antiguos y en Windows, donde la app «Apple Devices» cumple ese papel.
Cuando tu iPad se queda atrás: modelos sin actualización
Cada gran versión recorta la lista de compatibles. Con iPadOS 26, por ejemplo, Apple dejó fuera al iPad de 7.ª generación y a los iPad Pro de 10,5 y 12,9 pulgadas de 2.ª generación; la lista oficial la publica siempre Apple en su página de modelos compatibles. Con iPadOS 27 —presentado en la WWDC de junio de 2026 y disponible desde otoño— el ciclo se repite: antes de planear la actualización, comprueba en esa página que tu modelo sigue dentro.
Si tu iPad ya no actualiza, no es chatarra automática. Opciones sensatas, en orden:
- Seguir usándolo con cabeza: Apple sigue publicando parches de seguridad para versiones antiguas durante un tiempo. Instálalos siempre y limita el iPad a tareas de bajo riesgo (lectura, vídeo, recetas, pantalla de casa).
- Reasignarlo: un iPad viejo es un excelente lector de cómics, marco de fotos, mando domótico o segunda pantalla ocasional.
- Venderlo o entregarlo: el programa Apple Trade In y el mercado de segunda mano aún dan valor a modelos de hace cuatro o cinco años. Restaura de fábrica y cierra sesión en tu cuenta antes.
- Renovarlo: si el iPad es tu herramienta diaria, un modelo sin soporte es un agujero de seguridad. La comparativa de multitarea y Stage Manager en iPad te da idea de lo que ganan los modelos recientes.
Betas de iPadOS: no en tu iPad principal
Cada junio, tras la WWDC, Apple publica betas para desarrolladores y, semanas después, el programa de betas públicas. Instalarlas es legal, gratuito y tentador. También es la causa número uno de «mi iPad se ha vuelto raro» entre junio y septiembre.
- Nunca en el iPad del que dependes. Las betas rompen apps bancarias, drenan batería y a veces corrompen datos. Si solo tienes un iPad, la respuesta es no.
- Copia archivada antes de instalar: haz una copia en el Mac y guárdala sin sobrescribir; es tu billete de vuelta si la beta se tuerce.
- Volver atrás borra el iPad: salir de una beta implica restaurar, y las copias hechas con la beta no sirven para la versión estable.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda actualizar el iPad a iPadOS? Entre 20 y 45 minutos en condiciones normales: unos 10-15 de descarga (según tu conexión) y otros 15-30 de instalación con reinicios. Hazlo cuando no necesites el iPad durante una hora.
¿Pierdo mis datos al actualizar el iPad? En una actualización normal, no: apps, fotos y ajustes se conservan. Pero los fallos existen, así que la copia de seguridad previa es obligatoria aunque el proceso esté diseñado para no tocar tus datos.
¿Puedo actualizar un iPad sin Wi-Fi? Sí, conectándolo por cable a un Mac (Finder → «Buscar actualizaciones») o a un PC con la app Apple Devices. La descarga la hace el ordenador.
¿Qué hago si la actualización se queda atascada? Primero, paciencia: una barra de progreso congelada 20 minutos no es un fallo. Si pasa de una hora, fuerza el reinicio (botón superior y volumen o inicio, según el modelo, hasta ver el logo) y, si no arranca, conéctalo al Mac y usa el modo de recuperación.
La receta final es aburrida a propósito: copia verificada, cable o Wi-Fi decente, Ajustes → General → Actualización de software, y betas solo en dispositivos de repuesto. Los iPad aguantan muchos años; tratar las actualizaciones con este mínimo ritual es lo que permite que lleguen a viejos.